De callarme en clase
a llenar un teatro.
En el instituto y en la universidad no podía leer un papel delante de la clase sin que me temblara la voz. Pasé años practicando lo equivocado: memorizando discursos en lugar de aprender a estar.
Hoy he podido dar 6 conferencias y mis clientes me contratan para preparar sus discursos y mejorar su comunicación en reuniones.
Lo que aprendí en mi propio cuerpo es lo que ahora trabajamos juntos en el intensivo.
Si he podido pasar de no hablar en clase a llenar un teatro, también puedo enseñarte el camino que hice para llegar.